Jaqueline
El reflejo frente a mi mostraba a una mujer asombrosamente hermosa, era dichosa de poseer un don tan preciado como lo es la belleza, pues en un mundo que se rige solo por lo que los ojos alcanzan a ver, poseer esto era como poseer millones, no necesitaba a hipnotizar a nadie cuando una sonrisa y unos movimientos podían conseguir cualquier cosa y a cualquiera, el hombre acostado en la cama era el mejor para comprobarlo.
Terminé de acomodar mi ropa y me giré a él.
- Por fin lo encontr