- Por fin la vida te da lo que mereces Elisa, ahora eres una maldita huérfana en la calle- la voz de Melissa retumbó en la habitación de la manera más frívola y malvada como jamás se había escuchado.
Estaba pasmada ¿Esta era mi amiga de toda la vida? Debía estar alucinado o algo por el estilo, pero ella permanecía ahí con su traje negro impecable frente mi cruzada de brazos y sonriendo, Nadia y Erick estaban igual de sorprendidos que yo.
- ¿Que...que te pasa Mel? - me atreví a hablar con el nud