Dos días. Pasaron dos días y no he sido capaz de robarle a Derek. He tenido oportunidades, he analizado sus objetos personales, sus accesorios de vestir. Inclusive los míos. Me regaló muchas cosas. No notará si falta alguna. Y además, no sería robo si el objeto es mío. Y no habré traicionado a Derek.
Simplemente, cambiaría una de las bolsas de diseñador y pagaría las cuotas acumuladas.
Escondí una billetera carmesí de diseñador en mi bolso del trabajo.
Esta opción me traía paz. No traicionaba