Capítulo 22: La familia Fisher.
Me quedé unos segundos en silencio, procesando sus palabras.
―¿Te debe dinero?
―Sí.
―Debe ser mucho dinero para que lo golpees de esa manera. ¿Te robó una empresa? ¿Le prestaste suficiente dinero para dejarte en bancarrota?
Resopló y tomó mi muñeca, guiándome nuevamente a la butaca.
―La cantidad que presté es insignificante. No me afectará. Lo que me molesta son esos parásitos que piden dinero para pagar una deuda y terminan debiéndole a otra persona diferente.
Se sentó e in