Mundo ficciónIniciar sesiónNecesitaba quitar de la ecuación a los posibles amantes que se estaba inventando él solo en su cabecita loca.
―Yo sola. Mejor sola que mal acompañada ―Le eché una mirada de arriba abajo, dándole a entender que él estaba incluido en la lista.
―Mentirosa ―Su sonrisa era peligrosa y no mostraba humor, al contrario, era una amenaza―. Eras pobre, casi una mendiga, ¿se te olvida?
Salí del coche, dispuesta hacerle frente. &







