Capítulo 11: Injusticia.
Mantuve la mano en mi cartera, escondiendo el anillo. Entré y saludé a mis compañeros con normalidad.
Por suerte, Derek había guardado la cartera que había llevado a la boda.
Al llegar al último piso me recibió el silencio absoluto. Pasé junto a los cubículos diminutos acomodados unos junto a otros. Uno que otro compañero me saludó, otros tenían la cabeza metida en la computadora y otros rezaban en voz baja para acabar con esta miseria llamada empleo.
A diferencia de los demás pis