Se había ido a la casa de su amante mientras que Danna cerraba sus ojos aliviada de que Martín no le levantará la mano ella se recarga en el sillón pensando en el viaje que hará con su ahora esposo ella estaba feliz, pero a la vez estaba aterrada no quería que Martín ni yo nos encontráramos.
— No debo permitir que Fabián se encuentre con Martín — susurro Danna temerosa. — Algo debo de hacer para que no se encuentre — volvió a murmurar Danna aterrorizada.
Por otro lado, yo me había subido al a