Nos dirigimos a revisión de maletas aún estaba aturdido con su presencia mi hija me miraba atentamente mientras negaba con la cabeza.
— Espero no sea demasiado tarde para que busques el amor de nueva cuenta — pensó ella en sus adentros.
Horas después nos subimos al avión mientras sacaba mi libro para leer mientras que mi hija se dispuso a ver una película nadie dijo una sola palabra no era necesario si ya sabía que mi hija no dejaría de nombrar a Danna. Por otro lado, ella se iba al restaurante