Al fin su peor pesadilla se había ido podía respirar tan tita paz, aunque sea, aunque no fuera por mucho tiempo. Sin embargo, yo había llegado a mi hotel todo era muy bello había un piano enorme en mi habitación lo cual me senté para tocarlo quería relajarme un poco no le diría de mi sueño a nadie, ya que de seguro no me lo creerán empecé a tocar me sabía una melodía la cual me puse a cantarla esa melodía la cual cantaría en mi concierto.
“Déjame preguntarte después te puedes ir qué piensas de