—Eres la persona correcta, en el momento perfecto y en el adecuado, mis latidos no paran de llamarte. —Lleva sus manos a sus mejillas.
—¿Acaso es una competencia? ¿Quién ama más a quién? —bromea y la hace reír.
—Tal vez tu y yo podríamos más tarde podríamos estrenar el jacuzzi —seduce como una gatita cachonda.
—Cada vez que tengamos sexo después de una pelea, siempre me recordará que una vez te dije que eso no iba a pasar, pero ahora mírame, no puedo resistirme, me corrompes señora Basquin. —Se