Dania.
Subimos al avión para hacer nuestra segunda escala, y aunque escucho algunos murmullos detrás de mí entre los Cox, los ignoro. Solo tomo asiento en mi puesto correspondiente, y luego de unos segundos tengo que ver hacia atrás en el pasillo porque ninguno de los 3 hombres toma asiento. Gabriel parece decirle algo en el oído a Adriel cuando Leander se aproxima a mi fila de asientos.
—¿Me puedo sentar? —cuestiona señalando un asiento a mi lado, poniéndome nerviosa.
Miro a su padre solo unos