El sarcasmo en las palabras de Jayden consigue sacarme una sonrisa y al ver como la expresión de la susodicha se tambalea me imagino que ella también se habrá dado cuenta. Sin embargo, su gesto se recompone de inmediato, sus ojos siguen estando únicamente en él y eso podría darme completamente igual, pues la que lo lleva de la mano soy yo, pero entonces ella quiere pasarse de lista en mis narices y eso si que no lo voy a permitir.
—Ven, siéntate aquí, te estábamos esperando para comer— La muy d