Capítulo treinta. Te equivocaste
Thiago permaneció un largo tiempo sentado dentro de su auto en el estacionamiento del edificio. Quizá con la esperanza estúpida de que Amber corriera detrás de él; pero ella ya había tomado una decisión y aunque a él le costara aceptarlo debía hacerlo.
Eso no quería decir que estuviera de acuerdo, pero se había prometido respetar la decisión que Amber tomara con respecto a su relación.
Lo que le dolía en el alma, era saber lo poco que significaba su amor para la muchacha. Pensó que quizá era el