La mujer se sintió intimidada al ver la enorme mansión. No podía entender cómo era posible que la hija de Rosi tuviera tanto dinero mientras ella misma se encontraba en condiciones tan precarias.
— Vengo de parte de la señora Rosi, ella está viviendo en mi casa, pero tiene una enfermedad en los pulmones y está muy grave, me pidió que la buscara a usted para que fuera a verla. —Dijo la humilde mujer— ella necesita comprar muchas medicinas y no tiene el dinero.
Alicia llevó las manos a su rostro