Alicia miró a Rosi con profundo dolor, se le llenaron los ojos de lágrimas, estaba cansada de recibir decepciones de parte de su madre, cuando creía que ya no iba a tener más sufrimientos en su vida, aparecía nuevamente Rosi, clavándole una estaca en medio de su corazón.
— ¿Qué más vas a decirme? ¿Acaso no ha sido suficiente con haberme destruido la vida como lo has hecho durante todos estos años? Y aun así tienes el cinismo de decirme que hay algo más que debo saber.
— Sí, debo decirte algo q