Mientras Alicia, se dirigía a ver a Galeano, Rosi, permanecía en la sala de espera junto a Miguel. Este último no perdió la oportunidad de acercarse a ella y preguntar:
— Bueno Rosi, ahora que estamos a solas, creo que es un buen momento para que me digas: ¿cómo es eso de que eres la madre de Alicia? No comprendo aún todo esto. ¿Por qué no me lo dijiste durante la entrevista de trabajo que te hice?
Rosi suspiró, mirando al suelo. La verdad era complicada y dolorosa.
— Es una historia muy larga