¿Ahora que hago?. “Vamos Ali, tu puedes". Trato de llenarme de valor pero tenía miedo, intento verme natural, saco la espada curva que antes era de mis padres y, ahora es mía, la empuño, pero mis manos tiemblan y ellos por un momento se asombran pero luego el vampiro ladea una sonrisa.
—Ya veo, —dijo aproximándose. —Portas sangre de cazador, pero, por la formas en como empuñas la masónica de Jade me doy cuenta que no tienes entrenamiento.
—No necesito tenerlo. —mascullo lista para enfrentarlos.