Papá la carga en sus brazos al verla llorar demasiado por el, todos nos quedamos atónitos ya que jamás esperamos que víctor y Alicoa tuvieran esa fuerte conexión, es algo que aún no me saca de mi sorpresa.
—¿Lista?. —pregunta en susurro Bastián mientras observamos su féretro de acero encadenado sobre una pila de rocas que formaban una especie de meza. —Cuando te sientas lista.
Di un paso al frente, mientras coloco el pequeño candado sobre el ataúd. Todos guardamos silencio en respeto a él, lueg