Giro sobre mis talones para largarme de este lugar. ¡como es capaz de traerme aquí solo para tomarme el pelo.
—¿A dónde vas?. —pregunta al ver que tomo mis cosas.
—Me voy de aquí. —mascullo molesta. —De tantas cosas que podías decirme sobre tu familia, me hablas del tema de que eres un hombre lobo solitario. —dije sarcástica. —En verdad que contigo, no se puede hablar.
Cuando mis manos toman la manija de la puerta, sus manos me hacen dar un brinco sobre mi lugar y mas cuando atraviesa de golpe