Los Villanueva eran buenos anfitriones cuando tenían invitados se esmeraban por atenderlos bien; así que la lujosa mansión fue el escenario de una cena donde todos parecían muy alegres y relajados; pero como dirían en el argot popular la procesión va por dentro; Victoria y Mauricio estaban un poco distanciados por todo lo que venía aconteciendo; ella tenía al pobre hombre a “pan y agua “; ni siquiera un cariñito le hacia. Lola y Asthon se veían muy acaramelados en la mesa; pero el chico estab