72: Poco a poco.
Otro día llega y Fabiola despierta rodeada de amor; con su padre llegando a ella para abrazarla y desearle un feliz cumpleaños, y con Diego, con un desayuno perfecto en una bandeja, más un hermoso ramo de rosas en la otra mano.
Diego no deja que ella se levante de la cama cuando se acerca para robarle un beso corto.
—Feliz cumpleaños, preciosa —le desea.
—Bien. Los esperaré abajo —anuncia su padre, y ella se despide con una sonrisa nostálgica.
Estuvieron todo el día de ayer platicando sobre Ade