30: Su capacidad de mentir.
Narra Fabiola.
Se me detiene el corazón unos segundos al escuchar las palabras de Diego.
¿QUE DANILO QUÉ?
Me acerco al ojimiel, sintiendo cómo el deseo, el éxtasis y la locura que siento por él, se desvanece en instantes.
—¿Cómo carajos te atreves a decirme algo así? —le grito, sintiendo mi cabeza estallar, y lo empujo con fuerza—. ¿Crees que haciéndome creer algo como eso voy a correr a tus brazos? ¡Eres un idiota!
Esto está mal. Todo está mal.
Comienzo a buscar mi ropa de forma desespera