Medio recostada en la cama real mientras bebía un té que Kenny le había hecho para que se tranquilizara, Kairi oyó de Nita la noticia de que Meredith ya había regresado al reino junto con la princesita Shiry y estaban subiendo a verla. Nadie había querido decirle lo que pasó con el rey, así que tendría que contárselo ella misma.
No es que quisiera, pero ya le daba un poco igual. Todo le daba igual.
Ahora solo le quedaba Shiry.
—¡Kairi, querida! ¿Quieres decirme por qué todos aquí traen esa