Esa semana terminó sin aviso oficial de ningún tipo, ese fin de semana lo pasé con Solange en el apartamento, no quisimos salir, allí nos quedamos amándonos, mirando películas y tomando bebidas refrescantes, Solange después de la cantidad de vino que tomó con Margorie, no quiso ni oler el vino.
Llegó el día lunes y también llegó la cita para los tribunales.
—Amor, ¿ya te citaron?
—Sí, para el lunes a las tres de la tarde.
—No te olvides de tomarte la pastilla, necesitas