En ese momento salió Ava del probador con el vestido puesto, el espejo estaba afuera y quería ver que tal le quedaba, la mujer al verla la reconoció y se acercó a ella.
—Señorita De Luca, lamento informarle que ese vestido me lo llevaré yo.
—Buon pomeriggio señora, un gusto encontrarla aquí.
—Como le decía la señorita, hubo un error y ese vestido estaba destinado para mi. —Dijo ignorando el saludo.
—No lo creo señora, cuando lo pedí, usted no estaba en el lugar.
—Eso no importa, lo vi hace un r