Mundo ficciónIniciar sesiónNo dejaba de mirar mi mano, está aún podía sentir el rose contra la suya. Estaba soñando despierta, parecía como si de pronto todo comenzara a acomodarse a un ritmo inesperado. Chris comenzaba a invitarme a salir con más frecuencia, pero como sus horarios se cruzaban con los míos nunca pude verlo, sino hasta cuando cerraba las cortinas de Vainilla.







