Hanah aún no podía creer que Ares le haya dado los día libre a la cocinera solo para que ella se tuviera que quedar en la cocina mientras él se pavoneaba de un lado a otro dentro de la villa. Que hombre tan arrogante y tan machista. pensó la joven.
_ Está listo el desayuno esposa mía_ dijo Ares entrando a la cocina en tono burlón_ Hace un día estupendo para nadar. No lo crees?
Hanah le echó una mirada asesina, mientras le servía el café y le colaba un plato en frente con algunas frutas tropical