Valeria
Me desperté aturdida y exhalé profundamente, mirando a mi alrededor confundida. A mi lado estaba Alberth, tomando mi mano.
— ¿Estás bien, cariño? —preguntó él.
—Si amor, te vi sumergirte y pensé que podrías morir ya que escuché a tu tía mencionar que no sabes nadar.
— Sí, no sé nadar, pero no podía simplemente verte ahogándote. Al lanzarme para ayudarte, llegué hasta donde pude y te ayude a salir de la profundidad, pero luego quedé inconsciente. Al parecer, los guardias que me acompañab