Al caer la tarde.
Alexa ya había terminado de ordenar el escritorio y ahora permanecía de pie junto al de Devan, observándolo mientras él seguía revisando unos documentos.
—Desde hoy hasta pasado mañana, ¿podría quedarme en casa de mis padres?
Los dedos de Devan se detuvieron. Levantó lentamente la vista y la miró.
—Al mediodía me encontré con Felicya. Parece que tiene miedo de que me escape antes del compromiso y haga quedar mal a la familia, así que me pidió que volviera a casa antes de la cer