POV de Alessia
La carta llegó un martes por la mañana entre una invitación benéfica y documentos de Romano Industries.
Ordinaria. Sin nada destacable.
Sobre blanco. Tinta negra.
No hacía falta dirección de remite.
Reconocí la letra al instante de todos modos.
Todo mi cuerpo se quedó helado.
Por un segundo terrible, estaba allí otra vez.
Luces del hospital. Preguntas de la policía.
Moretones escondidos debajo de mangas largas.
El miedo enroscándose permanentemente debajo de mi