POV de Alessia
Adrian se volvió emocionalmente inestable en el momento en que empezamos a hablar sobre la habitación del bebé.
No era la inestabilidad normal de un padre emocionado.
No.
Obsesivo. Arquitectónico. Peligrosamente decidido.
—Voy a construirla yo mismo.
Levanté la vista del sofá lentamente.
—¿Tú?
—Sí.
—¿Con tus manos?
Entrecerró los ojos.
—Tengo manos, de hecho.
Ava resopló desde la cocina.
—Discutible. Lo he visto intentar armar estanterías de IKEA.
—Ese