Capítulo 82
—Ya me disculpé, señora Sandra. Además, las mujeres no deberían enojarse tanto. Le hace mal a la piel. ¿De qué sirve gastar tanto dinero en productos para cuidarla y usarlos día y noche si se enoja a cada rato? ¡Así no le van a servir de nada! —dijo Ryan con inocencia.

Sandra se volteó hacia él, con las manos en la cintura.

—¡Ryan!

Ryan se asustó y bajó la cabeza.

—Sí, señora. ¡Me equivoqué! —respondió obedientemente.

—Siempre dices cosas que pueden ser ciertas, ¡pero igual termino ofendida! Ay,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP