A las cinco en punto de aquella tarde, Ryan fue en auto a la oficina de Vanessa. Como de costumbre, llevaba una camiseta ceñida a su cuerpo musculoso y unos pantalones deportivos holgados. Con la misma seguridad de siempre, se dirigió a la oficina para llevar a Vanessa a casa.
Sí, Ryan iba a la oficina de Vanessa, donde bien podía encontrarse con Andrew. Solo le quedaba esperar que el padre de Vanessa no lo reconociera.
Mientras tanto, Vanessa no tenía ganas de regresar a casa. Se puso en contac