—Esto es para ti y no puedes rechazarlo. Por tu padre y por nosotros, cariño. Tienes que quedar embarazada pronto —insistió Richard para convencer a Vanessa de que comiera las verduras.
Aunque todavía se veía molesta, Vanessa tomó la lonchera.
—Sí, sí. Apúrate y arranca —ordenó Vanessa para que su esposo pusiera el auto en marcha.
Mientras tanto, Ryan abrió sin esfuerzo el pesado portón de entrada para su jefe. Vanessa suspiró al ver cómo se tensaban los músculos de los brazos de Ryan. Aquella i