Vanessa frunció el ceño.
Ryan se veía diferente.
Por su forma de mantenerse de pie durante la llamada, su postura, sus ademanes... Ryan parecía menos un sirviente y más un poderoso ejecutivo que daba órdenes a un subordinado.
Ryan, mientras tanto, no tenía idea de que Vanessa lo observaba a escondidas. En el pueblo, Ben les entregó su celular a los hijos de Ryan. En vez de una llamada normal, hicieron una videollamada.
En cuanto la cara de Ryan apareció en la pantalla, los niños se iluminaron de