Mientras tanto, en la habitación, Ryan cubrió a Vanessa con una cobija después de lo que sabía que sería su última vez juntos. Luego la besó en la frente antes de prepararse para irse.
—Duerme bien. Tengo que irme. Cuida mucho de nuestro hijo —susurró Ryan mientras le daba un último beso en la frente.
Vanessa parecía cansada y ya se había quedado dormida cuando Ryan bajó la cabeza y le besó el vientre, como si se despidiera del hijo que esperaba.
—Papá se va. Perdóname por no poder quedarme con