El silencio inundó la habitación, mientras los ojos de Hannah lo miraban confundida. Había pasado un tiempo considerable estudiando la naturaleza de los hombres lobos, pero había miles de cosas que jamás fueron documentados. Creer en magia y hechizo ya no era descabellado, quizás Max tenía la capacidad de adentrarse en sus pensamientos. Luego recordó haber leído sobre los lazos fuertes que compartían las parejas que compartían un destino.
Sonreía solo en pensar lo cuan conectados que estaban,