¿Cómo habían permitido que el enemigo les hiciera tanto daño?.
-¿Estas seguro de ésto?, preguntó Max.
El alfa Ronald se quedó en silencio mientras observaba a los pequeños niños del pueblo caminar por el bosque sin temor a nada.
-Ellos están aquí por tí, dijo su padre con gran sonrisa.
-He cambiado de parecer hijo mío, te encomiendo esta tarea, yo me encargare de Bartolomé.
-¿Estás seguro?
-Lo estoy, no temas... no iré solo, dijo su padre antes de tomar su forma nuevamente e ir a enfrentar a un