Freya sonrió mientras deleita su vista, el hombre enorme sentado frente a ella, de cabello castaño, ojos azules intensos, nariz perfilada y labios medianamente gruesos, la hizo morderse el labio. ¿Cómo era posible que ella se casara con un hombre tan apuesto como ese? Ni siquiera la diferencia de edad le importa, él es todo lo que desea y ama.
Alastahir al sentir la mirada de su mujer, alzó la vista del periódico y la pilló, Freya inmediatamente se sonrojó y desvió la mirada para no tener que