—Tranquilo. —La doctora lo ayudó a sentarse. —Ella sobrevivió, es realmente un milagro. —Alastahir miró a la mujer de inmediato. —Si bien está bastante lastimada, logró sobrevivir.
—Dios... —Alastahir respiró hondo. —¿Puedo verla? —Se puso en pie. —Necesito ver a mi esposa.
—Está en cirugía. —La mujer lo detuvo. —En cuanto la pasemos a intensivos, le daremos unos minutos. —Alastahir miró a la mujer irse y entonces se dejó ganar por sus emociones.
Su preciosa mujer se accidentó, ¿Cómo era pos