Alastahir no lo pudo soportar más, toda la tensión y que su madre lograra apartar a su mujer de él, no le había permitido tocarla, besarla y mimarla como acostumbra. Ha pasado toda la noche en vela pensando cuál sería su próximo paso, pero su mujer con ese sensual camisón lo desconcentra en totalidad.
Freya jadeó por la sensación tan agradable que se extiende por su cuerpo, hacía tanto no se sentía de esa manera que para ella fue una bocanada de aire fresco. Al abrir sus ojos, gimió despacio a