Diana Rodrigues
Aquellas palabras habían entrado en mi cabeza, pero no estaban siendo procesadas como debían. Las pocas letras que había mencionado el médico me dejaron paralizada, y es como si todo a mi alrededor fuera a cámara lenta. Mia me abrazó sentí su apretón, pero yo no podía ni moverme.
"Felicidades cariño, un hijo es una bendición" me dijo mi nueva amiga.
Geovane también me felicitó, y cuando miré a Lemi, me di cuenta de que también estaba paralizado. Y lo curioso fue que mis ojos par