Diana Rodrigues
En aquella habitación, tras la emocionante celebración de la Noche de la Henna, me encontré rodeada de mis amigos. Aisha, José y yo compartimos nuestras historias, nuestros sueños y nuestras esperanzas para el futuro. La noche estaba llena de felicidad y sonrisas, pero pude ver una sombra de tristeza en los ojos de José.
"José, ¿qué te pasa? Pareces triste", le pregunté, mirándole con cariño.
Suspiró, parecía dudar en compartir sus preocupaciones. Es que, viéndoos tan felices y