Capítulo 28

Diana Rodrigues

Respiré hondo y entré, como había hecho el día del concierto. Me aparté y cerré la puerta. Cuando me volví él estaba cerca de la ventana, el piso estaba en penumbra y pude ver su silueta pero no su cara. Me quedé en la puerta esperando a que diera sus órdenes, pero no lo hizo. Me sentía tonta, hacía unos minutos que no estaba allí y él estaba de pie frente a la ventana observando, tenía algo en las manos y sus dedos no paraban de moverse. Tomé la iniciativa.

"Buenas noches" - si
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