Aslan Murabak
Mi madre me presionaba y sabía hacerlo muy bien, conocía sus trucos. Sabe que no puede hacer nada ahora que estoy casado con Diana. La única alternativa que me queda es que mi mujer renuncie a esta cláusula del contrato y entonces seré libre para casarme con Berna. En la cara de mi madre se puede ver el enfado por haberme casado con un extranjero. Siempre pensó que me casaría con Bern, que la amaba y que, cuando el matrimonio fuera forzado, todos aceptarían y viviríamos felices, c