Después de salir de la mansión paterna, Patrick se puso a pensar, tenía que encontrar una solución. ¿Quién demonios querría casarse con él?
Las chicas de su estatus social lo conocían y lo evitaban, algo que a él en ese momento no le importaba, pero que ahora era trascendental e importante, de vida o muerte, casi literalmente.
Pensó en su padre, enfermo y cansado, y un ramalazo de ternura y cariño le inundó el pecho. Tendría que sacrificar mucho, mañana hablaría con el doctor Morris, necesitaba