Cuando estaba preparando el desayuno le llegó un mensaje de texto de su flamante prometido.
—”¿Podemos vernos en “Trotters”? —Ese era uno de los restaurantes donde a veces desayunaban— Extrañé no dormir en el mismo apartamento que tú.”
Ella sonrió ante el mensaje y se ruborizó un poco al pensar que ya no faltaban sino tres días para que ella dejara de ser simplemente Rachel Anderson para convertirse en la señora de Patrick Hamilton.
—”Yo también te extrañé —le dijo con su habitual sinceridad— Y