Daphne
Llevo menos de medio día escondida en la casa de Noah. Se siente raro estar aquí, a pesar de que Noah ha sido un gran amigo y me ha dado todo su apoyo, este lugar se siente ajeno a mí, me siento como una extraña.
Intenté dormir la noche anterior, pero no logré pegar el ojo en toda la madrugada. Solo cuando entraron los primeros rayos del sol pude conciliar un poco de sueño. Así que ahora tengo las ojeras del tamaño de los cráteres de la luna.
—¿Quieres un café? —pregunta.
—Pero sin cafeí