Llegamos al aeropuerto después de varias horas de volar, un taxi nos recogió y después de 40 minutos pudimos llegar a nuestro hotel, el pequeño Cai dormía plácidamente en mis brazos, y yo estaba verdaderamente cansada del vuelo.
Mi hijo y yo nos quedamos en una habitación, las chicas compartirían otra. Los vestidos llegaron al día siguiente en paquetería…
Las muchachas se fueron a hacer reconocimiento del lugar, yo me quedé en la habitación arreglando los vestidos, vería a Sami al día siguient