84 - 1. Buscar un dulce humanito.
Llegó la comida y la devoramos en agradable silencio. Luego el Alfa llamó a reunión a toda su manada y nos guió a una enorme sala de conferencias. Parecía más un anfiteatro. Estaba impresionada.
-¡Silencio, manada!- Gritó Samuel y todos los murmullos se apagaron. -Tenemos invitados. -Dijo señalándonos con un gesto de la mano. - Ahora, Dylan...- Dylan levantó la mano. - Va a pasar por todas las filas y tocará la cabeza de algunos de ustedes. Los que sean elegidos, por favor suban aquí conmigo.
D